CHARLITAS con Lara Pedrosa sobre su proyecto solista

“Melodía de extrañar” es el primer adelanto y la excusa por la cual quisimos charlar con ella. El track cuenta con la participación de Santiago Motorizado (Él mató a un policía motorizado) como cantante invitado.

Foto: Nora Lezano

 

Lara Pedrosa comenzó su carrera como bajista del trío femenino No lo soporto. Recientemente fue seleccionada para
abrir el show de Natalia Lafourcade en La Trastienda Club. En paralelo a esta nueva etapa como solista, es bajista de Zero Kill, la banda de Benito Cerati, quien invitó a Lara a grabar un dueto que será parte del nuevo disco de la banda. Además, tiene un disco a dúo con Lucas Martí bajo el nombre de “LyL”, disponible online y disquerías de culto.
Se espera el disco completo de Lara Pedrosa para fines del mes de septiembre. Contará con 9 tracks y más  colaboraciones de lujo, entre ellas, Dante Spinetta.

“Melodía de extrañar” es el primer adelanto del disco solista de Lara Pedrosa y la excusa por la cual quisimos charlar con ella. El track cuenta con la participación de Santiago Motorizado (Él mató a un policía motorizado) como cantante invitado.

“El dueto fue grabado a distancia. Primero grabamos la música y mi voz en Twitin, el estudio de Tweety González en El Pie Recording Studios, Buenos Aires. Pero Santiago estaba de gira y terminamos logrando la toma durante su pasada por Nueva York. Cheo de Los Amigos Invisibles vive ahí y muy amablemente lo grabó en su home-studio.”

¿Cómo surge la inspiración para componer este nuevo track?

Surge de una vez que me enamoré de alguien que estaba en situación sentimental complicada y eventualmente desistimos del vínculo pero internamente experimenté un nivel de extrañar como nunca antes. Esto me generaba mucha dualidad, por un lado no quería sentirlo, me juzgaba a mí misma; por el otro, lo que se siente no se elige y por algo llega. Es más doloroso reprimir que aceptar, entonces dejé de castigarme por querer a alguien con quien no tenía manera de construir, y acepté ese amor como algo para mí. Como una señal de estar viva, de querer dar. Quizás no era ahí, pero eso no importa. El punto es no bloquear los sentimientos y aprender a canalizarlos donde sí sean bien recibidos, donde te permitan crecer. Afortunadamente, yo tengo la música como canal de descarga y todo eso se transformó en canción. En realidad en canciones, hay más de esta época en el disco del que se desprende “Melodía de extrañar” (sale a fines de septiembre).

¿Cómo surge la idea de invitar a Santiago para realizar una colaboración? 

Los dos tocamos hace tiempo y estamos en el mundo de la música hace mucho. Me acuerdo una vez que nos cruzamos de casualidad por la calle en Mar del Plata durante un festival de cine y nos saludamos como si nos conociéramos desde siempre, y yo entré en modo fan inevitable y le expresé todo lo que me genera su música, y le agradecí. Quizás él ni se acuerda de esto. Desde la primera vez que lo escuché cantar me sentí muy conectada a él, a su voz, a sus letras, a su manera de sentir las cosas. Es un artista muy único y original. Me toca el alma como pocos. Por eso me animé a invitarlo a cantar. Pensé que me iba a decir que no, pero acá estamos. Lo quiero y admiro mucho.

Sobre su trabajo con Santiago a la distancia:

Trabajar a distancia requirió de paciencia y logística. Santi estaba de gira con Él mató, entonces tuve que moverme para conseguir estudio en la ciudad donde él estaba en ese momento, y coordinar todo para un día en que él pudiera y que coincidiera con que mis amigos dueños de estudios pudieran. No fue fácil y de hecho no lo logramos en seguida. Primero lo intentamos en México, y no lo pudimos concretar. Después Santi pasó unos días por Nueva York y ahí sí, lo logramos. Le mandé las referencias vía mail e intercambiamos algunos audios por whatsapp para conectarnos en cuanto a espíritu de la cantada. No hizo falta mucha explicación porque él tiene una sensibilidad enorme. Finalmente se grabó su voz en el estudio de Cheo, un músico venezolano ex Amigos Invisibles, amigo de Tweety y conocido mío de hace años. Se alineó todo. Gracias siempre a la internet.

Sobre influencias:

Estoy terminando un libro que se llama “El camino del artista”, de Julia Cameron, y en este libro se habla de la obra como algo con vida propia, algo que nos utiliza a nosotros como canal para llegar a plasmarse. Esto le saca un poco el peso al proceso de mostrar lo que hacemos, que muchas veces asusta, pero más que nada lo menciono porque me identifica a nivel imposibilidad de reconocer influencias concretas. Creo que la influencia es absolutamente todo lo que llega a mí, cada vivencia, cada charla, cada amor, cada disco que escuché en mi vida. Y se mezcla todo en una procesadora y de esa mezcla sale mi personalidad musical. Santi dice que “Melodía de extrañar” lo hace acordar a Weezer. Me gusta porque yo no escucho Weezer.

¿Cuál es la diferencia entre trabajar sola con Tweety y tus otros proyectos como zero Kill y LyL? 

Las diferencias son muy marcadas.  Con Benito, yo ocupo el rol de bajista solamente. Obviamente toco con mi estilo porque eso es inevitable y también por eso se elige a un músico, pero las canciones están hechas sin mi aporte.
Con LyL, parecido. Las canciones son todas de Lucas. Él me llamó para cantarlas y presentarlas como dúo, pero él produjo el disco y no hubo lugar a mi aporte. No lo digo a modo de queja, el proyecto se planteó así y yo acepté por dos razones: la primera, porque moría por trabajar con Lucas que es uno de los artistas del indie argentino que más admiro, por su música y por su personalidad, es todo demasiado genial; y la segunda, porque soy siempre fui control freak musicalmente y me pareció una buena oportunidad para ejercitar soltar, callarme y confiar, aprovechando encima que quien llevaba la batuta amerita toda mi confianza y respeto.
En el caso de mi música, existen aportes externos que siempre tengo en cuenta pero las decisiones finales pasan todas por mí. Desde la composición hasta la estética musical de cada tema. Es completamente distinto.

Trabajar estos temas con Tweety fue un placer desde el día cero. Como productor él tiene la enorme capacidad de entender qué quiere cada artista y te deja fluir. Es más bien silencioso, habla lo justo y siempre clave. Derepente se pone a hacerle algo a la mezcla y vos no sabes qué está pasando, pero termina quedando bueno. Y si alguna vez no concordamos, no es para nada tenso. Él entiende todo. Es muy respetuoso de la decisión final del artista sobre el resultado de la música, no te insiste a muerte si vos queres algo distinto, sino que se mete en ese mood y te suma ideas relacionadas a lo que vos querías. Supongo que eso tiene que ver con que él también es músico y entiende los dos lados. Estoy eternamente agradecida con Tweety por haber confiado en mí para formar parte de su sello Twitin Records. Este camino que emprendemos juntos lo convierte en una de las personas más importantes que tocaron mi carrera y mi vida. No se cómo explicarte lo que significa para un músico que venga alguien como Tweety González y te abra las puertas de su tremendo estudio, te brinde su tiempo y talento para que tu obra exista. No es fácil acceder a la buena calidad cuando tu ingreso viene solo de la música, y menos en la Argentina hoy. Así que imaginate, sin palabras. Amor infinito.