Cobertura: The Radio Dept. en Niceto Club

En una noche fría y lluviosa, Niceto Club se llenó. Vi gente bailando, gritando y llorando de la emoción. Una hora y media de sentimientos a flor de piel. The Radio Dept. por primera vez en la Argentina. Una hora y media entre ambientes y mensajes políticos.

Hace unas semanas, The Radio Dept. se presentó en Niceto y La Otra Cara de la Nada fueron los encargados de darle apertura al show. Ariel nos ofreció su testimonio de una noche inolvidable y nosotros te lo compartimos a continuación.

 

El tiempo era lo suficientemente malo para que una salida a un recital caiga en duda. Sin embargo, cerca de las 9 de la noche del jueves 11 de mayo, una cola bastante optimista crecía por la ventanilla de Niceto Club: algunos románticos que, sin entrada, trataban de resguardarse del clima bajo un techo, entre gritos de patovicas y las apuradas de las personas de más atrás. The Radio Dept. venía por primera vez a la Argentina de la mano de Martes Indigentes. Mojarse no era excusa.

La noche la inauguramos nosotros con La Otra Cara de la Nada. Niceto dividió el show en dos escenarios, abriendo primero el lado B para que las personas se vayan juntando y no pasasen directamente al A. La lluvia y el frío invitaban a pasar. Casi que no quedaba otra opción.

Si el solo hecho de tocar con una banda que nos encanta desde hace ya tiempo no era suficiente, un salón repleto de gente completaba la postal. 35 minutos exactos duró nuestra presentación, que empezó con “Alegoría”, una de las tantas canciones que presentaremos en nuestro nuevo disco Sobre Premios y Tormentas, y que siguió con un puñado de otras nuevas. Una ola de delay y reverb inundó el ambiente de unos y unas varias que se animaron a bailar. El lugar se llenó de Post Rock y Dream Pop. O por lo menos eso intentamos.

Automáticamente terminamos las puertas que acceden al lado A desde el lado B se abrieron. Armé, desarmé, abrí, cerré, guardé y corrí. Subí la escalera que daba al camarín lo más rápido posible y pasé al balcón del lado superior derecho del escenario: tocaba Glass.

El salón estaba lo suficientemente lleno para no poder distinguir los pequeños espacios que se generan entre las personas. El proyecto que empezó siendo de Lucía Glass, pero que ahora también está compuesto por Manuela Vecino y Nina Seeber, una vez más, destacó por prolijidad de su show: mediante un sonido compacto y voces de ambiente, proyectaron durante 30 minutos un synth pop, que, con sintetizadores en primer plano, sobre el acompañamiento de una drum machine, propusieron de gran manera un confort que antecedía la calma hipnótica de The Radio Dept. El público escuchaba callado, lo cual no es poco en un recital.

Si los espacios vacíos ya escaseaban cuando terminó Glass, esos quince, que quizá fueron veinte, minutos de música atrajeron mucha más gente. Lado A estaba casi repleto. A pocos metros del escenario casi no cabía nadie. A la imagen abrumadora de gente no me la esperaba, pero me alegró gratamente. Se escucharon gritos. En el escenario aparecían 3 adultos de más de treinta años.

Los suecos, con un sonido un poco pasado de graves -un tanto característico del lado A-, hicieron un salpicado de hora y media por toda su discografía, encabezada por su último disco: Running Out of Love (2016). La banda ofreció un show sobrio y por momentos, confieso, un poco monótonos. Aunque con guitarras que salían del amplificador Samick clásico Johan que usa en casi todos sus vivos, sintetizadores fuzzeados y un bajo potente, ente tema y tema, volvían a dar movimiento a su presentación.

No hubo desperfectos ni desprolijidades mayores, salvo en una canción: “Death To Fascism”: un tema políticamente fuerte, del estilo lírico clásico de la banda, que, en por el momento político actual de la Argentina, teniendo en cuenta la situación del 2×1, pareció encajar a la perfección. Un teclado dejó de sonar y los 3 músicos decidieron cortarla. Pero una lluvia de aplausos los abrazó, como durante toda la noche. Entre risas la canción el volvió a sonar.

Un clásico corte. Los músicos se despiden. Los gritos y el encore. Cerraron el recital con “Why Won’t You Talk About It?” como no podía ser de otra manera.

Me queda la amargura de no haber escuchado “A Token of Gratitude”, pero espero que sea una deuda para cumplir en su vuelta.

IMG_5097

IMG_5060

IMG_5085

IMG_5048

IMG_5102

IMG_5051

IMG_5104

IMG_5023

IMG_5125