#DiarioDeGira: Potra en Alemania/ España (Parte 2)

Diario De Gira: Potra en Alemania (Parte 1) En un auto alquilado y después de un almuerzo al sol con María, Amara, Magda, Vicky (la tana, cocinera espectacular) y Mathías partimos rumbo a Berlín dejando atrás Ingolstadt, escuchando disco tras disco, charlando de todo, riéndonos, aún no pudiendo creer todo lo vivido. Una ciudad que nos hizo […]

Diario De Gira: Potra en Alemania (Parte 1)

En un auto alquilado y después de un almuerzo al sol con María, Amara, Magda, Vicky (la tana, cocinera espectacular) y Mathías partimos rumbo a Berlín dejando atrás Ingolstadt, escuchando disco tras disco, charlando de todo, riéndonos, aún no pudiendo creer todo lo vivido. Una ciudad que nos hizo de madre musical a la cual volveremos cuando sea posible y que siempre recordaremos con amor.

Una parada corta, a dormir en Dresden. Dejamos las cosas en el hotel y con lo puesto, apenas cambiándonos zapatillas por borceguíes, salimos a conocer esa hermosa ciudad de palacetes y arquitectura antigua tan sufrida por las guerras, destruida y vuelta a construir. Eso aprendimos de Alemania: ‘te caes, te levantas.

Nuestro léxico de gira se fue ampliando, al ya conocido: ‘Mira a donde te traje, te caes de orto‘ se le sumaron: ‘haceme caso‘, ‘¿y el muro?‘, ‘estos ojitos vieron Berlin‘ y otros… Veníamos construyéndolo todo, incluso nuestra forma de hablar.

Llegamos a Berlín con el auto en reserva, con mucho miedo a que se pare en cualquier momento, lidiando con el tráfico de la zona céntrica de la ciudad casi sin entender las direcciones de las calles…pero así y todo llegamos a destino, convirtiéndonos en unas caminantes sin límite, como las autopistas alemanas.

Impresionadas por Berlín, una de las primeras cosas que vimos fue el muro. La mítica foto del beso entre Erich Honecker (de Alemania Oriental) y Leónidas Breznev (de la Unión Soviética), quedó dándonos vueltas en la cabeza y hasta no llegar hasta ahí no paramos.

Había gente por todos lados:  jóvenes, estudiantes, extranjeros, músicos con instrumentos, bicicletas y mas bicicletas. Nosotras ahí, caminando, mirando, observando, sintiendo.

Así nació una nueva frase: ‘En Berlín hay que hacerse de abajo. Así que tocábamos donde fuera: en plazas, calles, filmamos videitos en el monumento del Holocausto y en un gran parque llamado Tiergarten. Entre una cosa y otra, llegó a nuestras vidas Max, otro nuevo gran amigo, un skater y rasta de alma de padre chileno, nacido en Ingolstadt pero residente de Berlín. Con él nuestras conversaciones switcheaban entre el inglés y el español. Nos presentó a mucha gente  y fue sumamente generoso con nosotras y con POTRA. Al enterarse que la fecha pactada en Berlín se había cancelado, se le ocurrió que seríamos el regalo de cumpleaños de un amigo suyo. Así que post tocada en Lo de Renato, el restaurante de un argentino viviendo hace años en Berlín, nos buscó para llevarnos a esa fiesta exclusiva, donde algunos no entendían cómo siendo extranjeras estábamos allí. Tocamos para los cumpleañeros, que disfrutaron mucho de su regalo.
Berlin cerró con un concierto en Franken, un bar del barrio de Kreusberg, legendario por estar situado en frente del SO 33 el escenario mas famoso de la movida punk.

Así fue nuestro paso por la ciudad que una vez fue dividida por un muro, que vivió las consecuencias del fanatismo  de un dictador y que un día derribó aquello para comprender y llevar una vida con la mayor expresión de libertad que alguna vez hayamos visto.
Tuvimos un romance trash con Berlín!

PD: buscar nuestros graffitis en las paredes

Nuestro penúltimo avión nos llevó hasta Madrid, pasada previa por el ‘cuartito de seguridad’ por llevar el amplificador de 3 watts en la mochila… ‘Señoraaaa, no llevamos una bomba!!!! Somos una bomba!!!!!‘ (broma)

Domingo 26 de abril, 9 PM. POTRA cerraba la gira en el Búho Real, una noche con llovizna y whisky.  Lo dimos todos, dejamos mucho para poder volver  pronto, cuando sea… el tiempo nos va llevando…

Así como hace ocho años atrás no imaginábamos todo esto pero igual seguimos adelante, hoy  caminamos… lo importante es el movimiento.
Gracias viejo mundo!!!

Por: Sofia Vitola y Candelaria Molina