Disco: The Weeknd – ‘Kiss Land’

  The Weeknd – Kiss Land (XO Records, 2011) [rating: 3] “La estuve rompiendo en estos shows / pero siempre me estoy drogando / porque no me siento seguro“. Y así Abel Tesfaye entra en el camino esquizofrénico de la contradicción. Por un lado, se lamenta por lo que se ha convertido su vida ahora […]

 
The Weeknd – Kiss Land (XO Records, 2011)
[rating: 3]

La estuve rompiendo en estos shows / pero siempre me estoy drogando / porque no me siento seguro“. Y así Abel Tesfaye entra en el camino esquizofrénico de la contradicción. Por un lado, se lamenta por lo que se ha convertido su vida ahora que es famoso e intercala días en hoteles con viajes de avión en primera línea, como en “Adaptation”. Pero en ese hipnótico y lluvioso “Love In The Sky”, le asegura a su one-night-stand que es capaz de hacerla acabar tres veces seguidas.

Tal como sus mentores Drake, The-Dream o R. Kelly, Tesfaye recorre su primer álbum -luego de tres alabados EPs/mixtapes (que juntos reúnen 30 canciones)- tratando de mostrarse como un hombre frágil entre la rutina y la desolación de la vida mimada del espectáculo y, a la vez, evitando descuidar su pavoneo de macho alfa, como bien dicta la tradición R&B.

Pero The Weeknd no es un artista común. Apoyándose sobre beats triperos a lo Massive Attack o Boards of Canada, y con una voz con falsetes que recuerda al gran Michael Jackson, fue su primer intento, House of Balloons, el que dispuso nuevas reglas para el género y lo consagró, aún sin tener ningún contrato firmado. Y ese primer experimento -un tanto más optimista y luminoso que los que lo siguieron- contó con un puñado de buenos temas donde su capacidad de productor y cantante aparecía sin mucho esfuerzo.

Dos EPs más adelante, Kiss Land resulta más hermético: aísla a sus anteriores fanáticos en un terreno ya conocido, sólo para alimentar a quienes lo transformaron de mixtape-boy-del-mes a superestrella R&B taquillera; mientras que los posibles nuevos adeptos van a encontrar este disco como uno difícil de enfrentar. Claro que hay momentos interesantes, como “Professional” (que sin avisar hace un llamado al hit de su par trip-hopera Emika), “Professional Loving”, “Wanderlust” (donde pone a flor de piel su influencia del Rey del Pop) o “Pretty”, donde se lamenta porque una mujer lo dejó por otro; pero esas ideas se terminan perdiendo en los fantasmas generados por la codeína violeta mezclada en un vaso de Sprite.

Si Apettite for Destruction de los Guns N’ Roses es el ruidoso camino a ojos abiertos que te lleva a un motel de cuarta al final del Sunset Strip, donde las alfombras ya tienen fluidos tan solidificados que ni una hidrolavadora se removería; Kiss Land es entonces el sonido de un tipo solo cantando entre cuerpos apilados, con los ojos a medio cerrar, sobre sábanas egipcias de 1800 hilos, en un hotel cinco estrellas con valet parking donde solo algunas buenas ideas se meten en un túnel oscuro sin salida.

Esta música es peligrosa en sus propios términos, pero el efecto es el mismo. No hay felicidad en estas canciones, no existe el optimismo, solo el instinto de supervivencia al límite. Kiss Land es eso que pasa a las 6 de la mañana cuando las putas terminan su turno y los dealers apagan sus teléfonos.

Por: Federico Martinez Penna
 


 

Kiss Land

1. Professional
[rating: 3]

2. The Town
[rating: 2]

3. Adaptation
[rating: 2]

4. Love in the Sky
[rating: 3]

5. Belong to the World
[rating: 3]

6. Live For (feat. Drake)
[rating: 2]

7. Wanderlust
[rating: 3]

8. Kiss Land
[rating: 2]

9. Pretty
[rating: 3]

10. Tears in the Rain
[rating: 2]