Entrevista Inédita: LUIS ALBERTO SPINETTA (2008)

  Intro: Juan Manuel Kogiso / Entrevista: Luz Kogiso   “Muchacha” suena como un mantra en replay mientras escribo. Cuantas veces la habré escuchado sin caer en las palabras, en las metáforas, en las alegorías. ¿Qué sabía yo de metáforas y alegorías a los 14 años? Para mí “Muchacha” siempre fue una declaración de amor, […]

 
Intro: Juan Manuel Kogiso / Entrevista: Luz Kogiso
 

“Muchacha” suena como un mantra en replay mientras escribo. Cuantas veces la habré escuchado sin caer en las palabras, en las metáforas, en las alegorías. ¿Qué sabía yo de metáforas y alegorías a los 14 años? Para mí “Muchacha” siempre fue una declaración de amor, una balada para una noviecita que alguna vez te rompió el corazón. La simpleza de los acordes me permitió que la canción formase parte del primer repertorio en guitarra y agudizando la voz me hacía creer que sonaba como Luis. Su música fue un punto de partida, un disparador que inició una búsqueda personal en otras disciplinas. En ese momento se sentía correcto leer a Artaud, a Castaneda, caminar por Belgrano o ser gallina. Lloré como si no hubiera mañana cuando, volviendo a mi departamento en el East Village, recibí un mensaje que leía: murió el Flaco. Había ido a buscar a Dylan pero en el camino perdí a Spinetta.

Aún así los recuerdos son pocos y los más vívidos están enmarcados en una tarde de Agosto de 2008 cuando fuimos invitados a su estudio en Villa Urquiza.

En esa época Luz, mi hermana, estudiaba Comunicación Social y se le encomendó su primer trabajo práctico como periodista, hacerle una entrevista a una personalidad reconocida. Al frecuentar el mismo restaurante que Luis durante mucho tiempo, existía una relación basada en saludos nerviosos y medias sonrisas pero nunca más que eso. Habiendo evaluado la posibilidad de realizarla con él, se acercó para preguntarle y humildemente le respondió que no habría problema.

Es así como nos concedió una entrevista, una lección catedrática de simpleza por parte de un hombre que perdimos pero que no es difícil de encontrar.

 


 

ENTREVISTA A LUIS ALBERTO SPINETTA
Agosto 2008. Buenos Aires
 
* ¿Cuándo supiste que tu vocación era la música?

La idea empezó cuando era chico, haciendo un poco de payaso para mis tíos me ponía a cantar con una escoba, inventaba o cantaba tangos. Cuando crecí tipo 13, 14, 15 años pude conseguir una guitarra, empecé a hacer mis temas y eso me abrió el bocho como para pensar que quizás podía avanzar en eso. Cuando tuve la certeza de poder elaborar alguna canción mía empezó a encenderse esa chispa. A veces mucha gente que empieza viene un tío y le dice: “che no cantes más” pero yo tuve la suerte que nadie me dijo nada tan contundente y lógicamente fui mejorando. Cuando hice mis primeras canciones y me llevaron a grabar con Almendra ya tenía la idea de que quizás sí era mi vocación.

* ¿Sos consciente de la influencia que ejercés sobre los jóvenes a pesar de que ellos no habían nacido cuando vos empezaste como músico?

A veces escucho algunas bandas de rock nacional que parece que fueron influenciadas por la Mona Jiménez, pero honestamente la gente que toca bien y que toca música que a mí me agrada aprecia un trabajo consistente. Yo creo que la regularidad, la intención del trabajo y el cuidado para escribir canciones que fueran constantemente diferentes fueron rasgos de mi trabajo a lo largo de los años. Si quisiera hacer cosas más simples por ahí no me saldrían, ya sean simples o complicadas. La música aparece y vos tratás de encausarla de acuerdo con lo que has aprendido pero es un constante saber nuevo que se renueva y que adquiere mucha importancia para uno. Es como un pintor que está muy celoso con su propio cuadro y hasta que no da los últimos retoques no está tranquilo. Algo de eso hay en este oficio y me encanta saber que hay un montón de gente que le agrada mi trabajo, pero no me considero tan influyente como ninguno en especial ni menos tampoco. Sin negarme valor tampoco me considero tan influyente, hay otros artistas muy influyentes.

* ¿De qué manera tu música se vio influenciada por la poesía de Antonin Artaud?

Hubo un momento de mi vida en que por suerte tomé contacto con las lecturas de este gran poeta y escritor francés que además fue actor. Lo podemos ver en una versión muy vieja de Juana de Arco donde hace de fraile, todavía era cine mudo. Luego empieza a escribir y viaja mucho por México. Su trabajo ha sido siempre como una llama muy vigorosa en el medio de toda la literatura. Muchos no lo pueden catalogar ni como filósofo ni como poeta, porque el tipo le escapa a esos moldes. Es una persona que sufrió mucho, tuvo meningitis de chico y en aquélla época se recurría a las drogas para disminuir el dolor, por eso el tipo era re falopero por su enfermedad. Finalmente estuvo asilado, tenía ataques de locura y armaba algunos desmanes. En un viaje a Irlanda de vuelta a Francia lo confinan durante ocho años en el asilo de Rodes en Francia y en ese lugar escribe unos libros maravillosos. Antonin Artaud es un autor inclasificable que solamente leyendo tres o cuatro páginas de uno de sus libros te das cuenta de la intensidad de vida que tuvo y la energía que tenía para escribir y como veía el mundo, la naturaleza y al ser humano. Al descubrirlo por primera vez, me inspiró a dedicarle un disco que se llama Artaud. Según una conocida revista es el disco más votado como más influyente, se ve que están trastornados, como Artaud que estaba re trastornado. Finalmente salió del asilo pero recibió desde electroshock hasta todo tipo de curaciones para tratar su enfermedad. Tengo unas grabaciones en donde hace como una exposición musical golpeando unos instrumentos y gritando. Él creía que había inventado un nuevo idioma y se expresaba en palabras desconocidas. Estaba un poquito pirado el hombre pero igual lo que escribe es fabuloso.

* ¿Te consideras un poeta?

Es un atrevimiento decir: sí, yo soy un poeta. Es como tener quince años y decir: “soy grande”.Yo escribo, escribo lo mío, con eso soy feliz. Creo que si escribiera mucho más podría decir que soy un poeta pero la verdad es que soy muy limitado en eso y no quiero tomarme ese nombre para mí. A veces escribo poesía y eso no quiere decir que sea un poeta.

* La guerra de Malvinas provocó innumerables consecuencias en nuestro rock y en la sociedad. ¿De qué manera se vio afectada tu música durante esos años?

Me acuerdo de tener un rapto de felicidad por pensar que finalmente algo que pertenece territorialmente a nuestro país iba a ser reconquistado pero inmediatamente después, como si fuera la sombra de un objeto sobre un fondo, surge la desgracia de que no solamente eso no era posible por ese método sino que además es el último ardid de una dictadura horrible. Un montón de pibes milicos fueron abandonados a su suerte, una impericia por parte de los comandantes. En definitiva no era una intención tan patriótica, querían salvar algo que no se podía salvar. Yo lo viví como una pesadilla y además empezaron a pasar en todas las radios música nacional lo cual era prácticamente una ofensa, porque pareciera ser que teníamos que entrar en guerra con un país sajón para que dejaran de pasar música en inglés. Influyó mucho el hecho de que tuviéramos que hacer un festival para Malvinas y uno tuviera que estar y decirles, como yo les dije a los chicos por el micrófono, lamento tener que estar cantando porque hay una guerra, me encantaría que esto fuera un festival de la paz y no de la guerra, así que fue un momento muy difícil. Fue horrible, no se en qué nos benefició. Yo estaba al borde de la locura porque aunque yo no quería no podíamos dejar de tocar porque había autoridades presionando con mucha fuerza y uno estaba obligado a ir.

* La primera banda de rock nacional que tocó en el exterior fue Almendra. Estuvo en Perú en 1970 haciendo una gira con un éxito notable.

Habíamos grabado el disco y todavía no había sido publicado y como un artista se dio de baja, entramos nosotros, estuvimos una semana en un hotel fabuloso todo gratis y encima tocábamos. Fue muy lindo pero no siempre es tan idílico. Tenés un tiempo de llegada, un tiempo para probar sonido y al otro día hay que tomar un avión y regresar, no podés conocer prácticamente nada.

* ¿Cuál considerás que fue tu mejor disco?

Yo amo un disco que se llama Don Lucero o me gusta un tercer disco que hizo Almendra que se llama El valle interior. Son discos que por ahí no les gustaron a mucha gente pero uno conserva un cariño especial por la forma en que fueron hechos o por las canciones. En nuestro trabajo hay una parte que está expuesta al público, manijeada por la prensa y espectáculos. Muchas veces lo más lindo no es lo que la gente escucha.

* Tu “hobbie” es dibujar automóviles, sobre todo futuristas.

Tengo una pasión desde niño por dibujar autos. He pintado al óleo un sin número de ilustraciones, algunas surrealistas, otras vulgares, retratos no de alguien en especial sino gente que imaginás. El auto es un ingenio de belleza exterior, de fabulosa pintura, de motor pero a la vez es derogativo, de alto consumo de energía que no son buenos para la vida. Lo considero como un pasatiempo de segunda porque está destinado a un producto que no es ecológico. Dentro del dibujo de los autos subsiste en mí la conciencia de que es un producto absolutamente superficial.

* ¿Cuál es el momento que más disfrutás?

Hay varias partes y todas son muy lindas. Los escenarios tienen esa energía que provocan que uno esté nervioso aunque sea la vez número cien mil. Estás vos, está el público, te están esperando, hay gente que está tan loca que pagó una entrada para verte. Entonces vos decís este es el momento y a veces si se estira demasiado lo termino padeciendo, porque no me gusta esperar. Componer es una parte muy linda pero muy solitaria, no hay nadie para compartir ese momento excepto uno y la guitarra, como que te aislás. Eso te provee de una intimidad, una sonoridad de la guitarra y podés soñar un poquito. Es como un entretenimiento demasiado lindo, si fuera todo así seriamos bacanes, pero no puede ser, hay que laburar.

* 10) ¿Después de tu gran trayectoria sentís que te quedó algo pendiente a nivel artístico?

Me gustaría volver a grabar con Carlos Franzetti. Con él hice el unplugged en MTV, que se llama Estrelicia donde me acompaña con una orquestita muy linda. Me gustaría hacer un disco con Francetti que es un amigaso, vive en New Jersey y es muy difícil coordinar las agendas pero me encantaría hace un disco con arreglos de cuerdas de él. Luego del disco que vamos a armar este año quizás hacer un disco de carácter “sinfónico” con la voz, la banda y una orquesta grosa. Este es un proyecto que está para realizarse. A veces me reclaman por qué no hacemos una retrospectiva de todas las bandas y hacer un River pero no lo pienso así. Hay algo dentro de mí que se niega a aceptar el paso del tiempo como toda persona. A veces no querés aceptar que estás medio choto.

Es muy posible que me entretenga haciendo más discos lindos, cada uno por sí mismo. Es una forma muy de corazón haber trabajado así. No trabajé pensando en las retrospectivas o pensando que puedo reunir a mis antiguos colegas y hacer un poco de Pescado, otro de Invisible. Lo quiero dejar para cuando alguien me tenga que llevar del brazo al escenario y quizás ya no pueda cantar pero no quiero hacerme pre homenajes ni cosas raras. Además los homenajes son para la gente que no está. Muchos amigos me dicen tenés que hacer un concierto con todos los temas de todas las épocas y festejar tus tantos años con la música y yo no lo veo ni cuadrado. Quiero poder hacer buenas canciones y llenar teatritos como estoy haciendo en todos lados que voy. Algún día por ahí hago un espectáculo donde haga una retrospectiva pero va a pasar bastante tiempo, años van a pasar y espero tener la fuerza para hacerlo bien en ese momento porque eso también es importante. No es solamente componer bellas canciones, espiritualmente tengo que estar con mi mejor luz ya que la energía es fundamental.

Hay gente que se dedica a la joda tocando rock, lisa y llanamente. Tocan estando falopeados y no advierten quizás, pero hay un montón de gente que está esperando ver polenta y energía, no fofedad. Generalmente el consumo de drogas lleva a una fofedad total en cuanto a ideas y a fuerza para llevar adelante los proyectos. Hay muchas bandas cuya propuesta es que la gente se hunda y a la gente hay que darle algo más up, con mayor espiritualidad, para que vean un poquito más por encima del horizonte.

Agosto 2008. Buenos Aires