Entrevista: Juana Molina

Pasaron cinco años desde que Juana Molina se alejó de la escena musical. Ni ella está del todo segura a qué se debió esta pausa, pero de lo que sí está segura es que cuando se pone a trabajar, no para. De esas sesiones personales, de desconexión e intimidad sacó WED 21, su quinto álbum […]

Pasaron cinco años desde que Juana Molina se alejó de la escena musical. Ni ella está del todo segura a qué se debió esta pausa, pero de lo que sí está segura es que cuando se pone a trabajar, no para. De esas sesiones personales, de desconexión e intimidad sacó WED 21, su quinto álbum de estudio y su primer trabajo para el sello Crammed Discs.

La cantante volvió con algunas actualizaciones: una guitarra electrónica embriagadora, un ritmo candombero muy pegadizo y sonidos continuos, modernos e hipnotizantes. Su voz es la de siempre, dulce, aniñada y electrizante al mismo tiempo.
En una conversación con VOMB, la compositora de 51 años cuenta en qué se diferencian sus canciones a las de discos anteriores y cómo la volvió a recibir el público argentino.

 


 

*¿A qué se debió el cambio de guitarra?

Descubrí mucha versatilidad en la guitarra eléctrica, aun que lo que hagas con el pedal es mucho más importante. Creo que más que el cambio de la acústica a la eléctrica, el cambio principal de este disco fue la estructura de las canciones. En WED 21 quería hacer algo que no hubiese hecho antes. Por supuesto que se me reconoce -porque soy la misma persona- pero la diferencia más clara está en la composición.

*¿Cuales fueron tus influencias musicales en Wed 21?

Estuve muy recluida estos 5 años, aislada del mundo, te diría… así que no tuve influencias precisas para este. Creo que las influencias fundamentales y definitivas de alguien que se dedica a la pintura o a la música (o cualquier otra forma de arte) provienen de la niñez. Lo que uno mama de chico te va formando. Estoy segura de que es algo inconsciente y que uno no elige.
 

“Eras” (Video Oficial)

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*¿Dirías que tuviste una niñez repleta de experiencias?

Sí, sobretodo porque mi vieja (la actriz Elba “Chunchuna” Villafañe) no paraba de poner discos de la mañana a la noche. Escuchaba muchísima música. Cosas que no me gustaban que me entraron por osmosis. Así que soy una mezcla de todo lo que escuché en mi vida.

*¿A qué se debieron esos cinco años de aislamiento?

No me di cuenta de que hubiera pasado tanto tiempo. Estaba encapsulada en algo que no sé muy bien qué fue. En un momento dado supe que me tenía que mover. Pero no fue algo que premedité.

*Antes de dedicarte a la música eras una actriz reconocida, pero no volviste a actuar nunca más. ¿Volverías a dedicarte a eso? ¿Lo extrañás?

No extraño actuar porque fue algo que hice para poder dedicarme a la música. Empecé componiendo desde muy chica pero no me animaba a exponerme porque me intimidaban los músicos, y me daba bastante pavor. Se me ocurrió lo de los personajes para tener un mango y poder seguir pagando el departamento y las clases de guitarra. La gente me conoció como actriz antes que como música porque cuando actuaba, era cualquier cosa menos yo. Destilo todo lo que no quiero. Todo lo que critico. En la música no existe todo eso.
 


Foto: Soledad Iurato
 
*Volviste de una gira por Europa y Japón recientemente, ¿qué sentiste de distinto en esta gira?

Fue bastante corta en comparación con otras, fue de un mes y medio. A Japón voy desde el 2002 todos los años. Lo más raro de esta gira -en cuanto al show- fue que estaba acostumbrada a hacer canciones que se iban cocinando en vivo. Empezaba con una cosa, le agregaba otra y era como un plato minuta que se iba a haciendo en el momento. Ahora que las canciones son mas cortas ya tiene que salir el plato hecho. Lo saco horneado. Ese cambio me costó. Acá ya les entrego el plato desde la ventana de la cocina.

*Cuando llegaste de tu gira tocaste en Vorterix y según lo que escribiste en tu Facebook “fue el mejor show de tu carrera”, ¿qué fue lo que te dejo tan alucinada?

Fue el mejor de la gira, lejos… El recibimiento de la gente y la calidez inesperada y sobrecogedora, me emocionaron muchísimo. Había gente muy muy al palo, conocían los temas, los cantaban fuerte. Se agotaron las entradas. No lo esperaba para nada. A mi me gusta tocar en lugares donde la gente esta parada porque la retroalimentación es increíble. Así que esto fue todo eso junto.

*¿Qué le espera a tu 2014?

Tengo montones de viajes. Después del Konex me voy a San Martín de los Andes, después a Chile, a Perú, Colombia, Ecuador, Brasil, después Méjico. De ahí empieza en abril la gira en EE.UU. En mayo tengo la gira por Europa y después los festivales de verano de Europa, Estados Unidos y Asia. Así que, sí, muchísimos planes para este año. Una vez estoy laburando, no paro. Funciono así.

*Trabajaste con productores como Daniel Melero y Gustavo Santaolalla, pero hace tiempo que venís produciendo vos tus discos, ¿porque empezaste a producirlos sola?

Los últimos 5 discos los produje yo. Empecé de casualidad porque atravesaba un proceso en el que sentía no iba poder reproducir lo que estaba haciendo y elegí la “mala calidad” a la producción fría. Las cosas se me suelen ir ocurriendo de a poco y en soledad. La mirada del otro me inhibe. La única forma de colaborar con una persona es hacerlo desde el principio y entre los dos. Igual, que te produzca otra persona es raro. Es como que te maquillen: yo conozco más que nadie mi ojo y lo que me queda bien y lo que me queda mal.

*¿Con quién te gustaría producir un disco?

Con Nigel Godrich, ¿¡con quien más?!. No se que pasaría, pero es un productor increíble. Todas las cosas en las que participa se elevan y realzan. No sé que serían los discos de Radiohead sin él. Es un integrante más.

*¿Qué músicos contemporáneos estás escuchando?

Me gusta mucho Django Django.

*¿Creés que tu música se puede definir dentro del genero del freak folk?

¿Freak folk? (se ríe). Esa no la había escuchado. Es cierto, es mucho más freak folk que folkrónico, como leí en otros lados. Los géneros son muy necesarios pero a veces confunden. Cada músico es único y no importan mucho a qué genero pertenecen. A mí no me gusta el reggae pero hay veces que me gusta un músico que toca reggae, porque me gusta él. No elijo la música por géneros. Según las críticas que leí, hasta ahora no encontraron definición para mi música y eso quiere decir que no es fácil encasillarme. Eso me parece elegante… y me alivia.

por Jimena Marseillan