Entrevista: Pommez Internacional: “Tenemos una especie de guerra contra la subjetividad poética. No nos interesan demasiado los sentimientos del compositor”

Pommez Internacional se presentará este viernes junto a La Orquesta Serpiente, en La Tangente, del barrio porteño de Palermo.

Luego de una gira por distintos escenarios de América Latina, la banda formada hace 8 años en Villa Crespo habla sobre el show del próximo viernes, adelanta su nuevo disco, analiza la industria musical actual pos Spotify, afirma su relación con la crónica periodística y hasta se anima a postular una banda para la canción oficial de Rusia 2018.

“Nadie supo perdonar primero. Nadie pudo escuchar la lluvia. Nadie pudo comprobar los hechos. La caída del Frente”, canta Pommez Internacional en Capricornio, canción perteneciente a su disco Buenas Noches América. En esta pieza, la banda liderada por Juan Ibarlucía hace referencia a la muerte de Manuel Frente Vital, un pibe chorro acribillado por la policía en la localidad bonaerense de San Fernando, y que con el paso de los años se convirtió en santo pagano. Historia que la banda difícilmente hubiera conocido si no fuera por “Cuando me muera quiero que me toquen cumbia”, el libro fundamental que el periodista y escritor Pablo Alarcón escribió hace 15 años en base a una investigación que hizo sobre la muerte y la vida de Vital. “Fue un libro que vimos en el colegio para entender violencia institucional y marginación social. Es una historia que sigue estando vigente, y decidimos hacer una canción porque creíamos quedaban hilos por tirar”, explica Ibarlucía, mientras se sirve Pepsi, bebida que llegó a la mesa ante la ausencia de Coca Cola, en un bar de Palermo Viejo.

La narrativa del trio de pop-rock latino experimental, que junto a Ibarlucía completan Ignacio Cruz y Hernán Ballota, está más cerca de la no ficción que de la poesía romántica. Sus letras tienen mayor relación con crónicas periodísticas, como las que alguna vez escribieron Ryszard Kapuściński, Martín Caparrós o Leila Guerreiro, que con la poseía Oscar Wilde o William Blake. “Generalmente en la música está la idea de la poesía romántica. Creo que en ese sentido lo nuestro es totalmente antagónico. Queremos desarrollar toda la crónica que explotó en los últimos 30 años y qué en la música casi no está presente”, dice Ibarlucía. Mientras que Ballota, baterista y percusionista, agrega “queremos contar lo que nos rodea, lo que vemos”.

Es difícil comparar la obra de un escritor o escritora con la de un músico. Si es por tiempos o soportes, a la hora de contar una historia, los escritores o escritoras cuentan con otro tipo de espacio para profundizar temas que la canción no puede, pero que sí gana con la música. Ahí es cuando Pommez Internacional utiliza sus sonoridades para graficar cada paisaje que quiere transmitir. Boleros desgarradores que acompañan una historia de desamor; punk combativo de la escuela de The Clash para describir un cruce de fronteras en pleno conflicto bélico; ritmos afro-latinos para aclamar a una diosa sagrada de origen africano; o cumbias electrónicas para narrar la violencia policial en barrios marginales del conurbano.

¿Por qué eligieron prescindir de la subjetividad en su música?

Ibarlucía- Nosotros tenemos una especie de guerra contra la subjetividad poética. No nos interesan demasiado los sentimientos del compositor. Hay cosas que nos parecen más interesantes. Nuestros héroes son Nick Cave, Rubén Blades, Chico Buarque o Atahualpa Yupanqui, artistas que crean canciones con historias que no solo tienen que ver con ellos.

A lo largo de su carrera han girado por toda América, y tienen bastante público en México. Tal es así que grabaron Amor de Hierro con Denise Gutiérrez, una de las cantantes de pop-rock mexicano de mayor reconocimiento en su país durante los últimos años. Cuando decidieron agregarle “Internacional” a Pommez, ¿Sabían que iba a venir todo lo que vino después?

Ballota – No fue pensado con ese fin. Pommez Internacional también podría ser el nombre de un villano de James Bond.

Ibarlucía – Pommez es el nombre de una banda que formamos en el colegio. Cuando decidimos agregarle “Internacional” fue como el pasaje al profesionalismo. El nombre responde a dos cosas que nos gustaban, una al mundillo comunista y otra para darle un tinte coorporativo. Pommez Internacional podría llamarse una empresa de transporte.

En lo que va del año, le han hecho honor a su nombre y ya han tocado por Estados Unidos, México y Ecuador. Para la fecha del próximo viernes decidieron incorporar una orquesta afrolatina ¿Cómo van a adaptar sus canciones a este formato?

Ibarlucía – La adaptación no ocurre ahora. Nuestro último disco, Canto Serpiente, tiene una influencia muy marcada de la música afrolatina, afroamericana y caribeña. Eso quedó plasmado en el álbum, y al ser un trabajo tan amplio, nos quedó la sensación de que los caballos de batalla salieron primero, y el repertorio que más tiene que ver con la salsa quedó oculto, sobre todo para las personas que no escucharon el disco completo. Y en este proceso que está llegando a su fin, queríamos darnos el gusto de tocar las canciones en ese formato. Hoy el proyecto más que nunca se ha transformado en una comunidad de músicos. El código de la banda permite que esto funcione así.

En sus dos últimos discos, si bien hay distintos enfoques, uno hace referencia a paisajes urbanos, barrios porteños o algunas zonas del conurbano, y otro apunta más a territorios de otras latitudes, que pueden ser selvas o zonas de conflicto bélico, hay conceptos que los unifican, como la instrumentación o la manera de narrar las historias. ¿Cómo va a ser el próximo LP en ese sentido?

Ibarlucía – El disco estamos trabajando ocurre en 20 cuadras. Son ocho personajes que viven a poca distancia. Hay mucha referencia a lugares que la mayoría conoce, hay nombres propios, instituciones que todos sabemos cómo se llaman. Hay ciertas cuestiones que queremos poner sobre la mesa, y que últimamente en la música no se están poniendo. Musicalmente tiene mucho más que ver con el hip-hop o el trap, hay una sonoridad más sintética y con mayor distorsión.
Ballota – Es un disco mucho más minimalista que los anteriores.

¿Con qué artista del mundo les gustaría hacer un feat para el próximo disco?

Ibarlucía y Ballota: Con Nick Cave, Kendrick Lamar, Camila Moreno o la última estrella pop de Brasil, Anita.

¿Son conscientes de que a partir del surgimiento de Spotify ha cambiado la forma de escuchar música? ¿Influye a la hora de encarar un proyecto?

Ibarlucía- Creo que las personas que antes escuchaban la FM Hit ahora escuchan Top 50 Latino, mientras que el melómano tal vez esté escuchando en formatos más chicos, discos más cortos. Me parece que hay gente que tiene distintas relaciones con la música. Nosotros no somos una banda para oyente casual. Sin embargo el próximo trabajo va a ser más directo, pero porque lo sentimos así, no por las nuevas plataformas digitales.

Ballota – Nos gusta desestabilizar y otro tipo de cuestiones que el oyente común no se banca. Al oyente normal le gusta que le cumplan las expectativas.

¿Qué música están escuchando últimamente?

Ibarlucía- Estoy escuchando mucho trap, hip-hop, electrónica industrial y tango, más que nada porque hay cosas que quiero incorporar. En el último hubo varios discos que me gustaron, como los de Malajunta, Los Espíritus, Alfredo Tape Rubín, Juana Molina o Capitán.

Ballota– Spotify dice que hoy escuché discos de Nick Cave, Galaxy 500, Elliot Smith y Bill Evans.

¿Quién tiene que hacer la canción en español para el Mundial de Rusia?

Ibarlucía – Los Palmeras
Ballota- Los Mirlos

Pommez Internacional se presentará junto a La Orquesta Serpiente el próximo viernes 4 de mayo en La Tangente, Palermo.