ENTREVISTA: Sharon Van Etten, antes de su show en BA

por Damián Tullio   SHARON VAN ETTEN se presenta el 13 de Junio en NICETO CLUB / ENTRADAS   De entre las muchas cantantes de una generación de cantantes espléndidas, Sharon Van Etten sobresale con una gracia oscura. En algo, nos hace acordar al mejor Antony Hegarty: su voz hiperafinada pero quebrada trafica sensaciones todo […]

por Damián Tullio
 
SHARON VAN ETTEN se presenta el 13 de Junio en NICETO CLUB / ENTRADAS
 
De entre las muchas cantantes de una generación de cantantes espléndidas, Sharon Van Etten sobresale con una gracia oscura. En algo, nos hace acordar al mejor Antony Hegarty: su voz hiperafinada pero quebrada trafica sensaciones todo el tiempo, como si cantar no fuera tanto repetir unas oraciones creativas como meter sensaciones dentro al oyente. Ese es uno de los atributos que hace de Are We There, su último disco, una joya que no debemos ignorar: la voz de Van Etten seduce sutilmente, de improviso y a los pocos minutos de oírla se acomoda entre nosotros como un guante que calza perfecto en una mano.

Cuando Van Etten empezó a escribir canciones estaba en Murfreesboro, Tennessee, la única ciudad con una universidad donde estudiar sonido y grabación. Su novio de esa época, algo complicado con las drogas (no hay artista que valga la pena que no haya transitado el cliché) no aprobaba sus aspiraciones artísticas. Sólo las noches en que el tipo desaparecía, Van Etten se animaba a subirse al escenario de esos bares con noches de micrófono abierto a probar sus canciones ante un público entre hostil y curioso, siempre íntimo. Hoy, algo de esa intimidad persiste en sus canciones. Esas primeras experiencias a escondidas, de seguro, delinearon su forma de hacer música.

Instalada hoy en Brooklyn, a años y novios y vidas de distancia de esa chica tímida trasplantada en Tennessee, Sharon Van Etten es una artista que, aunque está en un momento glorioso, mantiene vivo el espíritu de intimidad de su primeras presentaciones. Desde su primer disco de guitarras apagadas y voces ídem, hasta este presente con una banda completa, momentos épicos de canto desgarrado y giras internacionales, sus canciones siguen siendo una versión personalísima del mundo, una liturgia secreta en la que comparte con nosotros las formas que encontró para transitar esa ruta oscura llena de dolor y duda por la que nos conduce el amor.

El próximo sábado 13 de Junio se presenta en Niceto Club. En la siguiente entrevista nos habla de cómo comenzó su carrera, la evolución de su música y cómo la encuentra esta primera gira por Latinoamérica. De las muchas visitas internacionales que tuvimos en estos últimos años, sólo algunas pocas nos permitieron ver a los artistas en su pico de maduración. En el futuro, los amantes del revival querrán ver lo nosotros tenemos la chance de ver hoy.
 
 
Esta es tu primera visita a Latinoamérica. ¿Cuales son tus expectativas?

¡Estoy tan emocionada! Me encanta la comida, el vino y sobre todo, bailar. Tengo algunos amigos que son de por ahí y son la gente más dulce, apasionada y despreocupada que conozco. ¡No veo la hora de sentir yo misma esa experiencia de primera mano!

Tu nuevo EP I Don’t Want to Let You Down saldrá unos pocos días antes de tu presentación en Buenos Aires. Por lo que pudimos escuchar, suena como en continuidad con Are we There. ¿Lo sentís así? ¿Vas a tocar algunas de esas canciones acá?

Sí. Esas canciones son efectivamente una extensión de Are We There. Fueron escritas y grabadas al mismo tiempo y en el mismo estudio que el disco. Lamentablemente, por el tiempo limitado que ofrece un disco, pero también por la sensación de que el álbum cerraba muy bien así como finalmente salió, dejamos algunas canciones en el tintero. Pero quería compartirlas con el mundo. Y sí, claro, vamos a tocar algunas de esas canciones allá.

¿Las letras te toman mucho tiempo? ¿Las considerás más importantes que la música, igual de importantes o no tan importantes?

En mi caso siempre la progresión de acordes y las melodías van primero. Me cuestan las letras, aunque a veces se me ocurre un estribillo ni bien empiezo a trabajar en la canción y luego voy armando las estrofas restantes alrededor de esa idea, a medida que trabajo en la melodía. Pero depende el día. Las letras son importantes, pero el lugar emotivo de la canción es donde se juega su fuerza, es ahí donde siento que tengo que conectarme.

El sonido de tu primer disco era más parecido al de muchos artistas de la escena folk, con guitarras acústicas y voces susurradas. De hecho Meg Baird, Greg Weeks y su círculo te ayudaron con el álbum. Desde esa primera experiencia tu sonido evolucionó en un sonido de banda completo ¿Considerás que superaste esa primera etapa de tu carrera? ¿Siempre quisiste tener una banda detrás o fue algo que se fue dando con el tiempo?

Empecé sola porque no tenía otra cosa y mis canciones no requerían nada más. Tenía una guitarra clásica, mi voz y mi auto, y con eso decidí salir a la ruta. No quería grabar un disco que no pudiera tocar en vivo. Lo sentía como mentir. Con los años, de a poco, empecé a escuchar más instrumentación. Así y todo, armé una banda mínima, directa. Pasó muy naturalmente. A medida que iba a aprendido a tocar con una banda en vivo y fui poniéndome más cómoda en ese contexto, me decidí a llevar ese esquema al estudio. Así y todo, como se puede apreciar en Are We There, todavía disfruto de momentos de soledad y dejo que la canción exista en su mínima expresión cuando siento que así me lo pide.

Aunque produjiste Are We There por tu cuenta, Stewart Lerman (que produjo a Regina Spektor, Patti Smith, St. Vincent, Rufus Wainwright, My Morning Jacket, Sufjan Stevens y Adam Green entre muchos otros) te ayudó mucho en el proceso de grabación. ¿Cómo lo conociste? ¿Cómo fue trabajar con él?

Conocí a Stewart cuando me llamó para cantar a dueto con Rufus Wainwright para un compilado para las fiestas. Yo estaba muy nerviosa por trabajar directamente con Rufus (del que soy una gran admiradora) y Stewart me contuvo muchísimo, me hizo sentir que realmente merecía estar ahí, lo que me permitió relajarme y hacer bien mi trabajo. Nos llevamos tan bien en esas sesiones que después me pidió que fuera parte de una de las canciones de la banda de sonido de la serie Boardwalk Empire, que él estaba armando en ese momento. Es un hombre increíble, de un inmenso talento y siento que va a ser un amigo para el resto de mi vida y, por supuesto, con el que seguiré trabajando tanto como nos sea posible. Trabajar con él y su impresionante ingeniero James Frazee fue una de las mejores experiencias de mi vida.

Hay una sensación de continuo cambio en la industria de la música por estos días, una sensación de que de un momento a otro las reglas podrían cambiar para siempre ¿Qué pensás de esto, como artista? ¿Crees que las cosas están mejor o peor por los músicos?

Como amante de la música, creo que todos nosotros vamos a seguir escuchando música en la forma que mejor conectemos. Personalmente, me pasa que escucho en distintos formatos dependiendo dónde esté. Escucho CDs en mi auto, vinilos en casa, en mi iPhone en la van o incluso uso streaming cuando quiero escuchar algo nuevo o que no tengo en mi discoteca. Creo que todo va a estar bien. Nos vamos a acomodar. No me preocupa en lo absoluto. Todos vamos a encontrar la forma de hacerlo andar, de una manera u otra. Hay que fluir con la época y hacer lo que uno ama. Nada más.
 

SHARON VAN ETTEN, 13 de Junio, NICETO CLUB, BUENOS AIRES: TICKETS