Cobertura: Lisandro Aristimuño en Niceto

Lisandro Aristimuño @ Niceto Club 28 de Abril de 2011. Es llamativo ver como se maneja Lisandro Aristimuño. Como agota todos sus shows cada vez que se presenta. Eso habla de algo. Él muestra una sorpresiva madurez (no solo artística) en cada paso que da. Sabe cuando hacer un show, donde hacerlo y cuantas funciones […]

Lisandro Aristimuño @ Niceto Club
28 de Abril de 2011.

Es llamativo ver como se maneja Lisandro Aristimuño. Como agota todos sus shows cada vez que se presenta. Eso habla de algo. Él muestra una sorpresiva madurez (no solo artística) en cada paso que da. Sabe cuando hacer un show, donde hacerlo y cuantas funciones dar. Parece que todas sus decisiones (y la de su gente) son correctas.

Y musicalmente pasa algo bastante parecido. Él sabe exactamente que hacer. Siempre. Esa es la sensación que genera ver cualquier movimiento de Lisandro y su obra. Eso genera verlo en vivo.

Este artista surgido en esta nueva era musical podría ser considerado uno de los talentos más frescos que andan dando vueltas. En el color y calor de sus canciones se le nota la sensibilidad sureña. En el medio de la fusión de ritmos folclóricos con efectos electrónicos encuentra el contexto ideal para desarrollar su efectivo instinto de canción pop.

Ayer, 28 de Abril de 2011 Lisandro Aristimuño se presentó en un Niceto repleto. Lo acompañó de punta a punta una banda impecable que se llama Los Azules Turquesas. Son un grupo de atrevidos que se mete con cualquier género sin ningún tipo de pudor. Pueden pasar de una chacarera a una especie de Hip Hop Latino en menos de un par de minutos, y si no fuese porque estamos acostumbrados a hablar de géneros, ni nos daríamos cuenta.

Repasaron muchísimos temas de su último trabajo (disco doble – Las Crónicas del Viento) y sumaron algunos temas de discos anteriores. Incluso coquetearon con canciones de otros en dos momentos: hubo algo de “Help” de The Beatles y algo también de “Roxanne” de The Police. La adorable sección de cuerdas (violines y chelo) supo apoyar y potenciar los momentos más íntimos del show y generar climas mágicos que se fueron dando repetidas veces durante la noche.

Las lineas que forman parte de cada canción fueron difíciles de no escuchar con la oreja parada. “…Me hice cargo de tu luz…” o “…La buena noticia sos vos…” son oraciones que quedan rebotando un rato largo en la cabeza, incluso durante ese breve silencio incómodo que se da entre cada canción.

Con un show impecable y ajustado de más de dos horas Lisandro y los Azules Turquesas transformaron la fría sala de nuestro querido Niceto en una calida sesión íntima y teatral.

Y, show tras show, Lisandro sigue mostrando que tiene un lugar único dentro de la escena nacional. Y es único porque no reemplazó ni siguió la sombra de nadie. Todo lo contrario, él se generó un lugar, un lugar que podría ser la versión aggiornada del trono que supieron ocupar los genios de la canción sensible como Luis Alberto Spinetta o Fito Paéz.

Fotos y Texto: Coche Violante