
Nos mostró lo más bello del mundo*
Por Fernando Chatarra Fauszleger
Wainraich lo anuncia por radio: se murió El Flaco. Prendo la tele incrédulo, como si un titular catódico pudiera darme una mejor certeza. La soporto un rato hasta que la Rock & Pop me devuelve algo mejor: una seguidilla de temas de Spinetta de los 80′s, los 90′s, de antes y de ahora. Mientras, compartimos con el Rama nuestra incredulidad a través del chat de Facebook.
El primer llanto llegó escuchando “Ludmila” en la radio.”Campos verdes” fue el último que escuché antes de salir para el obelisco. (¿El obelisco? ¿Para qué? Si no soporto los actos públicos, las banderas. Aunque tal vez sea mejor salir, encontrarse con algunos amigos y tramar juntos el antídoto. Está claro que este dolor, solo no se banca). Yendo en subte me pregunto si los demás pasajeros sabrán la noticia. Confundido, bajo 1 estación antes –Tribunales- y camino. Llego y mensajeo a Carlitos y a Carfi. Recorro con la vista la parte izquierda de la Plaza de la República y diviso a Nahuel, los saludo a él y a María, que no entiende como toda la ciudad no se detuvo por la noticia. Me cuesta hablar; atino a compartir un “estamos acá para compartir el dolor”. En un modo “misterioso” viene a mi mente “O Tom do Amor” ** , hermosa canción de Paulinho Moska (Es la forma en que mi espíritu se conecta conmigo en forma directa, sin el filtro de la mente: “Amor, te diré un secreto. No tengas miedo, no salgas corriendo.”).
Mirando la figura de hierro de Evita que se ve a unas cuadras (en el edificio del Ministerio de Desarrollo Social), Pien pide para El Flaco la misma estatura institucional de prócer. “Hay que seguir soñándolo como si estuviéramos despiertos. Encontrarnos en cada recova con su río de néctar y dejar que los remos nos lleven donde sea.”, escribe Ballester en su facebook***
Continúan llegando veiteañeros a la plaza y ya somos suficientes spinetteros como para que Julián comience a tocar y cantar “Cantata de puentes amarillos”. Aparecen Sidoni, Briones, Seba Espósito, Féminis y cantamos todos -algunos más audaces, sin miedo a desafinar, otros más tímidos. Se suceden ”La sed verdadera”, “Plegaria para un niño dormido”, “Todas las hojas son del viento”, “La montaña”, “Águila de trueno” (las 2 partes), “Ana no duerme”, “Muchacha”, “Barro tal vez”, “Durazno sangrando”…
Las varias guitarras se turnan, también hay percusión; seguimos cantando: pifiamos algunas letras, no nos importa. Me conmueven tantas caras jóvenes: esos dos flaquitos con guitarras sentados en el suelo, ¿cuánto tienen, 17? Y sí, a esa edad muchos comenzamos a escuchar al Flaco, años más, años menos, le contesto a Carlos. (“El amor nace pequeño, crece, es sorprendente.”) **
Bromeamos un poco pidiendo que toquen temas imposibles de hacer con una acústica: los más complejos de Invisible, algunos de Privé y justo tocan “Rezo por vos”. “Va a pasar alguno distraído y se va a pensar que murió Charly”, comenta uno y nos reímos un poco para aliviar el bajón.
Pasadas las 10 nos vamos rumbo a Vinilo –dejamos a la nueva camada de cancionistas y compositores en el obelisco (*4) y nos encontraremos con los de la generación anterior-, seguramente siguió sumándose gente -a medianoche algunos quedaban aún, me enteré hoy. Nos esperaba el show de Tomi, quien había prometido homenajear al Flaco junto con Borra y Mantel, sus invitados de la noche. ¿Sólo eso buscábamos? ¿O necesitábamos el refugio de esas paredes de Gorriti para cruzar besos, abrazos y palabras de aliento con más amigos? (“A veces el amor está ahí, vos aún no lo sabés.”).
Tomi nos hizo reir, sus melodías conmovedoras nos ayudaron a olvidar un rato el dolor. Finalizado el show el anfitrión nos recuerda el anunciado homenaje, para quienes querramos quedarnos. Desarman el escenario y se arma una ronda alrededor del piano: Axel Krygier tecleando, Borra y Dacal en acústicas, Lucio en ukelele, Marcelo Ezquiaga en voz y Tomi al bandoneón. Transcurrieron “Barro tal vez”, “Cementerio Club”, “La sed verdadera”, “La búsqueda de la estrella”, “Mi espíritu se fue” y “Ella también”, entre pases de instrumentos y cambios de formatos. Morita vocifera desde su mesa la letra de “No seas fanática” y varios la callamos, un tanto fanáticos por cierto, adhiriendo a ese pedido del Flaco en Privé.
Es hora de irme a casa. En el camino memorizo sucesos. “Hacés de tu partida infinitos átomos de sol, que llegan a nosotros y se multiplican de raíz.”, nos interpreta el Isella 5.0 (*5). Imagino encuentros como estos en otros lugares del país. Pienso en mis amigos con los que compartí a Spinetta: ¿qué habrán hecho en Balcarce? ¿Qué hicieron Robert, Cepillo y Fabi en Mar del Plata? ¿Y Gonzalito en La Plata? ¿Qué hizo Fidel acá? ¿Y Seba y Richi en España? ¿Se juntaron con amigos a escuchar juntos a Luz Alberto?
Hoy ya comprendo y doy palabra a la señal de anoche en el obelisco -una señal cantada en portugués, idioma que desconozco. (“El amor tiene formas, formas, aromas, voces, causas, síntomas. El amor…”)
Fer nos completa al Flaco con palabras: “Sos la paz intensa que cubre las fronteras de la lucha eterna por la coherencia, la palabra justa y sincera, la mirada certera y aguda del poeta atemporal.” (*5)
Créditos fotos: Nicolás Baum y Carlos Sidoni (obelisco), CHatarra (fotos de Spinetta intervenidas), Eduardo “Dylan” Martí (Header)
Ilustración: Gabi Rubí -http://gabirubi.blogspot.com/ Gentileza del diario Diagonales







* Mensaje de texto de Eduardo Criscuolo: músico, compositor, productor, guionista y docente.
** Tema incluido en el cd Pouco (del álbum doble Muito y Pouco, 2010)
***Daniel Ballester: poeta y hombre de radio.
*4 Músicos que tocan en Ensamble Chancho a Cuerda, Orquesta Pera Reflexiva, Puerto Infinito y solistas como Pien y otros que escapan a mi conocimiento.
*5 Fer Isella: músico, compositor, productor cultural y artístico, estratega digital.
Video “Adiós Al Flaco” Gentileza de “betomigrania”











